Guías del coleccionista
He heredado una colección de cómics: qué hacer con ella
Suelen llegar en cajas, a veces con polvo y casi siempre con historia. Cuando heredas la colección de cómics o tebeos de un padre, un abuelo o un tío, enseguida surge la misma pregunta: ¿qué hago con esto?
Hay dos errores muy comunes. El primero es deshacerse de todo con prisas y regalarlo o venderlo al primero que ofrece algo. El segundo es pensar que vale una fortuna y no mover nada. Casi siempre la realidad está en medio: unas pocas piezas con valor y muchas que por separado valen poco. Esta guía te ayuda a distinguirlas sin agobiarte.
Lo primero: sin prisa
Una colección no pierde valor en unas semanas. Lo que sí la estropea es la humedad, el sol, manipularla mal o venderla entera sin saber qué contiene. Tómate el tiempo que necesites.
Mientras decides, guárdala bien:
- En un sitio seco y sin sol directo. Evita garajes, trasteros húmedos y el suelo.
- En cajas que no aplasten los cómics, de pie o en pilas bajas.
- Sin gomas elásticas, pinzas ni cinta adhesiva.
- Sin limpiarlos con agua ni con productos.
Paso 1: separa y ordena
Antes de valorar nada, agrupa. Primero sepáralos por tipo: tebeos de quiosco con grapa, álbumes de tapa dura, tomos y novelas gráficas, manga y revistas. Dentro de cada grupo, ordénalos por editorial y por serie. Aparta los repetidos y los que estén muy dañados.
Solo con esto ya sabrás si tienes cien cómics o dos mil, y qué series ocupan más.
Paso 2: identifica qué tienes
De cada serie, apunta el título, los números que tienes, la editorial y el año. El año suele aparecer en la página de créditos, al final del depósito legal. El precio impreso en la portada, en pesetas o en euros, ayuda a situar la época.
Comprueba también si son ediciones originales o reediciones. Muchos clásicos se volvieron a publicar años después, a veces en facsímil, y esas reediciones valen bastante menos que el original.
Paso 3: haz inventario
El inventario te servirá para todo lo que venga después: valorar, vender, repartir entre la familia o, simplemente, saber qué hay. Puede ser una hoja de cálculo o una app de catalogación; lo importante es hacerlo. Te lo explicamos en cómo catalogar una colección de cómics.
En ComicSwap puedes añadir cada cómic por su ISBN, buscarlo por título o darlo de alta a mano. Si ya tienes una hoja de cálculo, puedes importarla de una vez.
Paso 4: busca las piezas con más valor
No todo pesa lo mismo. Revisa con más atención:
- Los primeros números de series conocidas.
- Las colecciones completas, sobre todo si están en buen estado.
- Las ediciones antiguas muy bien conservadas.
- Las ediciones limitadas o numeradas.
- Los cómics firmados o con un dibujo del autor.
- Los originales de dibujo, es decir, páginas o ilustraciones hechas a mano. Esos juegan en otra liga.
Para calcular un precio realista, sigue los pasos de cuánto vale un cómic. Para revisar el estado, consulta cómo valorar el estado de conservación.
Paso 5: decide qué hacer con cada parte
No tienes que tomar una sola decisión para toda la colección. Lo más habitual es combinar varias opciones:
- Conservar: te quedas las series que te gustan o que tienen valor sentimental, y quizá las completas.
- Vender el lote entero a una tienda de segunda mano: es rápido y cómodo, pero la tienda paga bastante menos de lo que luego cobra, porque tiene que revender.
- Vender por separado: se saca más dinero a cambio de mucho más trabajo (fotos, anuncios, envíos). Compensa con las piezas buenas; el resto se puede vender en lotes por serie.
- Cambiar: si vas a seguir alguna serie, los repetidos y lo que no te interesa te sirven para conseguir lo que te falta.
- Donar: una biblioteca, una asociación o un colegio pueden dar una segunda vida a lo que no tiene salida.
Una combinación que funciona bien es guardar lo que importa a la familia, vender por separado las piezas con valor y el resto en lotes.
Cuidado con las ofertas rápidas
Si alguien se ofrece a llevárselo todo nada más ver las cajas, no tiene por qué haber mala fe. Pero casi seguro sabe más que tú de lo que hay dentro. Antes de aceptar, haz al menos un inventario básico y hazte una idea del valor de las piezas principales.
Si la colección tiene valor sentimental
A veces lo más valioso no tiene precio de mercado: la serie que tu padre compraba cada semana o el tebeo con su nombre escrito en la portada. Aunque decidas vender, quédate con algunos y haz fotos de la colección tal como estaba. Con los años se agradece.