Guías del coleccionista
Estado de conservación de un cómic: cómo valorarlo
En el cómic de segunda mano, el estado lo es casi todo. Puede multiplicar el valor de un ejemplar o dejarlo en nada. También es el origen de la mayoría de los malentendidos entre quien vende y quien compra: lo que para uno es «buen estado», para el otro es «muy leído».
Esta guía te ayuda a revisar un cómic con método, a ponerle un grado honesto y a describirlo para que nadie se lleve sorpresas.
Qué revisar, de fuera a dentro
Portada y contraportada
Mira el color y el brillo con luz natural. Busca arañazos, pliegues, manchas, pegatinas de precio, sellos de tienda y nombres escritos. Una portada desvaída por el sol se nota enseguida.
Lomo
Es la parte que más sufre. Fíjate en las marcas blancas de lectura, en las pequeñas roturas de arriba y de abajo, y en si está torcido. En los tomos de rústica, comprueba que el lomo no esté partido y que no haya páginas sueltas.
Esquinas y bordes
Busca esquinas redondeadas, dobladas o rozadas, y pequeños desgarros en los bordes.
Páginas interiores
Que el papel antiguo amarillee con el tiempo es normal; que esté quebradizo, no. Revisa si hay manchas o cercos de humedad, olor a humedad, pintadas, pasatiempos rellenados o recortes.
Grapas
En los cómics grapados, comprueba que las grapas no tengan óxido y que sigan sujetando las páginas.
Lo que falta
Si tienes dudas, cuenta las páginas. Comprueba también los extras: pósteres, láminas, regalos, las sobrecubiertas de los tomos y del manga y los cupones que traían muchos tebeos españoles. Un cupón recortado resta más de lo que parece.
Los grados más habituales
| Grado | Qué significa |
|---|---|
| Nuevo | Sin leer o como recién comprado. Sin defectos. |
| Muy bueno | Leído con mucho cuidado. Hay que buscar los defectos para verlos. |
| Bueno | Se nota que se ha leído: marcas en el lomo y esquinas algo gastadas. Completo y sin roturas importantes. |
| Aceptable | Defectos a simple vista: pequeñas roturas, manchas o un nombre escrito. Completo y legible. |
| Malo | Le faltan partes o tiene roturas grandes, humedad o reparaciones. |
Cada tienda y cada plataforma usa sus propios nombres, pero la idea es la misma. En el cómic americano de valor se usa además una escala numérica del 0,5 al 10: la de las empresas que certifican el estado y encapsulan los ejemplares. Para el día a día, con los grados de la tabla basta.
Lo que más resta
- Cupones y páginas recortadas. Un tebeo incompleto pierde gran parte de su valor.
- La humedad. Deja manchas y olor, y puede traer moho que pasa a otros cómics. Separa los afectados.
- La cinta adhesiva. Con los años amarillea y mancha el papel. Una reparación con celo resta más que la rotura que tapa.
- Nombres y sellos. El nombre del antiguo dueño o el sello de una tienda bajan el grado.
No intentes arreglarlo
No pegues roturas con celo, no borres a fondo y no lo limpies con agua ni con productos. Existe la restauración profesional, pero un cómic restaurado se valora aparte, y al venderlo hay que decir que está restaurado. Casi siempre es mejor dejarlo como está.
Cómo describirlo al vender o cambiar
- Empieza por el peor defecto. Si lo cuentas tú, generas confianza; si lo descubre el otro, tienes un problema.
- Haz fotos con luz natural y sin filtros: portada, contraportada, lomo, esquinas y un primer plano de cada defecto.
- Si dudas entre dos grados, pon el más bajo. Que el ejemplar llegue mejor de lo esperado es la mejor valoración que puedes recibir.
- Usa fotos de tu ejemplar, nunca la portada del catálogo.
En ComicSwap anotas el estado de cada ejemplar y le añades tus propias fotos. Ese estado es el que se usa para calcular su tasación orientativa, así que merece la pena ponerlo bien. Si quieres saber cómo influye en el precio, lo contamos en cuánto vale un cómic. Y si vas a cambiarlo o enviarlo, tienes los consejos en cómo intercambiar cómics.