Guías del coleccionista
Cómo catalogar tu colección de cómics paso a paso
Con cincuenta cómics te acuerdas de todos. Con quinientos empiezas a dudar en la tienda, y tarde o temprano compras un número que ya tenías. Catalogar la colección evita eso y te da más cosas:
- Sabes qué tienes y qué te falta de cada serie.
- No compras repetidos.
- Puedes calcular cuánto vale.
- Encuentras al momento lo que quieres vender o cambiar.
- Si pasa algo en casa, un inventario con fotos te facilita la reclamación al seguro.
No hace falta hacerlo todo de golpe ni que quede perfecto. Esta guía te ayuda a empezar con buen pie.
Qué datos apuntar de cada cómic
Lo imprescindible:
- Serie
- Número o tomo
- Título, si lo tiene
- Editorial
- Año
- ISBN, si lo lleva
Lo que conviene añadir cuando puedas:
- Autores (guion y dibujo)
- Formato: grapa, rústica o cartoné
- Edición: primera, reedición, integral o facsímil
- Estado de conservación
- Precio de compra
- Dónde está guardado: «caja 3», «estantería del pasillo»…
- Notas: firmado, con lámina, le falta el póster…
La ubicación parece un detalle, pero es lo que más agradecerás el día que busques un número concreto.
Series, tomos y ediciones: donde se lía todo
El cómic tiene una numeración más complicada que la de un libro normal:
- La misma serie se ha publicado varias veces, con editoriales distintas y numeraciones que vuelven a empezar.
- Los títulos cambian según la época: la misma serie puede aparecer como X-Men o como La Patrulla-X.
- Hay tomos que recopilan varios números en grapa, además de especiales, anuales y números con decimales.
Por eso conviene apuntar por separado la serie, el volumen o la edición y el número, en vez de mezclarlo todo en un solo campo. Así podrás ordenar bien y ver los huecos. Te lo contamos en qué números te faltan de tu colección de cómics.
Qué método elegir
Una hoja de cálculo
Es gratis, flexible y tuya: una fila por cómic y una columna por cada dato de la lista anterior. El inconveniente es que hay que teclearlo todo, no tiene portadas y es incómoda en el móvil. Además, basta una errata para que un mismo número parezca dos distintos.
Una app de catalogación
Las apps rellenan la ficha a partir del ISBN o del título, con su portada, y te enseñan los huecos de cada serie. Su límite es la base de datos. El material antiguo sin ISBN y buena parte del cómic americano en grapa casi siempre hay que completarlos a mano.
Cómo se hace en ComicSwap
En ComicSwap escribes el ISBN y la ficha llega con título, editorial, año, autores y portada. Los datos se buscan en varias fuentes bibliográficas, entre ellas DILVE, la Biblioteca Nacional de España y la Bibliothèque nationale de France. Si el cómic no tiene ISBN, lo buscas por título, y si no aparece, lo das de alta a mano en un minuto. En la app para Android podrás además escanear el código de barras o hacer una foto a la portada.
Cada serie se ordena por tomo, volumen y número, así que los huecos se ven solos. A cada ejemplar puedes ponerle su estado y fotos. La colección no tiene límite de ejemplares y es gratis. Si ya llevas una hoja de cálculo, puedes importarla sin volver a teclear nada. Tienes más detalles en Colección y series.
Cómo empezar sin agobiarte
- Empieza por lo más reciente. Los cómics nuevos llevan ISBN y entran en segundos.
- Sigue por las series abiertas, las que todavía compras, porque es ahí donde más fácil es repetir.
- Avanza estantería a estantería o caja a caja, no todo a la vez.
- Apunta dónde guardas cada cosa mientras catalogas.
- Deja lo raro para el final, como lo que no tiene ISBN o no aparece en ninguna base de datos.
- Mantenlo al día: apunta cada compra al llegar a casa.
Un último consejo
Antes de empezar, haz una foto de los lomos de cada estantería. En un minuto tienes un inventario de emergencia, y después te sirve para comprobar que no se te ha quedado nada fuera.
Si además quieres saber cuánto vale lo que has catalogado, sigue con cuánto vale un cómic.